Da gusto tener un pequeño stock de conservas en nuestra alacena. Nos vienen muy bien cuando tenemos que echar mano de ellos para elaborar un aperitivo rápido, sencillo y de resultado muy visual a la par que sabroso. Ayer se presentaron por "sorpresa" unos amigos a nuestra casa, como no tenía nada preparado me decidí a ponerles unas alcachofas con kimbos rellenos de foie con pimiento asado y anchoas que armonizaron a la perfección con una cerveza Inedit bien fresquita.
Es el caso de esta receta, Pollo al horno, que he aprendido a elaborar, de tanto como se la he visto preparar a mi madre en casa. Y ahora rara es la semana que no lo pongamos en nuestra mesa. Si hay un producto que da mucho de sí en una cocina, y no te cuento ya en una familia, es el pollo. Da igual como esté preparado, asado, guisado, frito, etc., este producto se ha convertido en un ingrediente imprescindible, gracias a su fácil preparación, su aceptación y, lo que es mejor, su económico precio.
Hace ya cuatro años, si cuatro años ya, os hablamos del carpaccio de buey. Un producto que hasta entonces sólo se podía degustar en muchos restaurantes y que, gracias a Mercadona, podíamos llevarlo hasta nuestras mesas. Desde entonces podemos encontrar en los lineales de muchos supermercados y grandes superficies, todo tipo de carpaccios de gran calidad, listos para abrir, aderezar y degustar como el que os mostramos hoy: carpaccio de lomo de cerdo ibérico. Un producto que, como ya te hemos comentado, está listo para degustar tal cual, en esta receta hemos acompañado por una vinagreta de fresas y queso parmesano, que le ha aportado vistosidad, sabor y frescura.
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