Una forma diferente de hacer comer verduras a los niños es preparar este tipo de "falsa pizza de verduras" o "tarta de calabacines y beicon". Lo mejor es que puedes cambiar el calabacín por cualquier otra verdura de temporada como coliflor, berenjena, etc.
Una receta rápida y fácil de milanesa de cerdo que gusta a toda la familia (especialmente al peque), y que acompañada de una buena ensalada, hará que tengamos una comida o cena sana y equilibrada.
Si bien la receta de calabacines redondos rellenos admite muchas variaciones, dependiendo de los ingredientes que tengamos en nuestra nevera, son rellenos de carne como más nos gustan. Aunque también se puede hacer esta receta con calabacines normales, hemos optado por hacer unos calabacines redondos, aunque sean mucho más caros que los alargados.
La lasaña de carne es una de las recetas que, antiguamente en casa de mis padres, mi madre estaba toda la mañana preparando. Haciendo el sofrito, cociendo la pasta (sin dejar de remover para que no se pegaran unas con otras), colocando las capas; preparando la bechamel, etc. Ahora, con las placas precocinadas, en poco más de media hora, tenemos una lasaña de carne completa, con su queso gratinado y todo. Como toda clase de pasta, la receta de lasaña, admite el relleno que más nos guste, carne, pescado, verduras, etc.
Uno de los platos que más suele gustar a toda la familia, junto con el arroz, es la pasta. La pasta es de los pocos ingredientes que no faltan en las despensas de nuestros hogares.
Da igual que sea en forma de macarrones, espaguetis, placas para canelones o lasaña, sopa, etc. Desde hace unos cuantos años tenemos la posibilidad, para las personas que no la elaboramos, de disponer pasta fresca en cualquier supermercado.
Ayer el peque me pidió para comer lasaña de carne, su plato favorito. Y como era su cumpleaños, no le pude decir que no. Pero cómo suele pasar a la hora de preparar una receta "especial", siempre te falta algún ingrediente, esta vez faltaba en mi despensa las "dichosas" láminas de lasaña. Sin encambio tenía unos cuantos envases de tallarines y espaguetis de varios tipos (negros, de salmón y de huevo) abiertos de otras ocasiones, para usar como capas de pasta. No he tardado mucho en convencer al peque de cambiar las placas de lasaña por unas capas de espaguetis. El resultado le ha gustado tanto que para la próxima ocasión en vez de lasaña me pedirá pastel de espaguetis y carne.
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