Muchas veces cuando preparamos una receta vemos que de ella podemos sacar dos platos diferentes para degustar en distintas ocasiones. Es el caso de estas Berenjenas rellenas de mejillones. Una elaboración sencilla de la cual hemos aprovechado sus ingredientes para preparar unos deliciosos Mejillones con crema de azafrán.
Arroz agradecido donde los haya, con cualquier cosa que se le añada esta bueno. Aquí le añadimos un poco de marisco y un buen caldo que con el sofrito es el truco de un buen arroz. Se hierve el pescado para sopa durante 45 minutos, entonces se añaden los mejillones hasta que se abran, una vez abiertos se sacan y se les quita la concha, el caldo resultante se cuela y se reserva. Se sofríen el tomate, perejil, ajos, cigalas y gambas (peladas) y los calamares, cuando este dorado todo el sofrito se agrega el arroz y se le añade el caldo, el azafrán, la sal y los mejillones desprovistos de la cascara. Se deja cocer a fuego medio durante 18-20 minutos. Una vez finalizado se deja reposar 2-3 minutos.
Las crestas de gallo que comercializa Cascajares están cocinadas y envasadas con pimienta, tomillo, laurel y sal. Una propuesta que sólo necesita abrir y calentar al baño María. Así, de esta manera, están deliciosas, pero si se quiere se pueden emplear en otras elaboraciones como el "Risotto de crestas de gallo con foie" que os mostramos a continuación. Este producto no es para todo tipo de paladares ya que los más "tímidos" o "retraídos" no se atreverán ni si quiera a oler. Craso error, ya que las crestas de gallo de Cascajares están verdaderamente deliciosas.
Esta receta bien nos vale para uno de los muchos días de celebraciones que tenemos en la Navidad. Los he rellenado con un sofrito de cigalas, pero acepta cualquier cambio, langostinos, buey de mar (sin cáscara), lenguado, rodaballo, etc.
La verdad es que acertamos ya que el resultado fue un sabroso y rico plato de Arroz con sepia y langostinos.
Lo habíamos preparado con salmonetes, con setas shiitake, con calamares y rejo, con cigalas y mejillones, con atún fresco, sólo, ¡hasta en un flan! Pero en esta ocasión, nos decantamos por elaborarlo con lo que teníamos en el congelador, un par de sepias, unos langostinos, guisantes y caldo de verdura.
En casa tenemos la costumbre de congelar todo tipo de caldos. Cuando cocemos verduras, pescado, pollo, carne, etc., el caldo que sobra o no usamos nunca lo tiramos por el desagüe, lo colamos y una vez frío, congelamos en tapers. De esta manera siempre tenemos un caldo para elaborar una sopa o en este caso un arroz con "sustancia".
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